|
Quienes Somos
Novedades
Reglamentos
Contacto
Rafting
es la modalidad deportiva que
consiste en dejarse llevar por la corriente de un río de aguas bravas, con
una embarcación o balsa neumática o "raft" dirigida por un guía que
normalmente va en la parte trasera.
Los demás participantes a bordo de la embarcación se sitúan en los laterales
desde los cuales ayudan al guía a dirigir la balsa. Para realizar esta
actividad solo hace falta llevar ropa adecuada, según la época, y que se
pueda mojar. El resto del equipo es proporcionado por la agencia u operador
con los cuales se hace la travesía.
El rafting es uno de los deportes aventura más populares y cuya práctica no
exige gran preparación.
Las balsas tienen capacidad de entre 4 y 8 personas, el nivel de dificultad
y riesgo depende de las características del caudal, por lo tanto, lo que más
cuenta es conocer a fondo el río.
Los recorridos son de distancia y dificultad variables (entre 1,5 y 35 Km).
Debido a las bajas temperaturas del agua que suelen tener algunos ríos, se
usan trajes de neopreno que aíslan del frío y de la humedad; como las caídas
no son desacostumbradas y en algunos ríos hay rocas, se hace imprescindible
el uso de casco y salvavidas. Es una actividad que puede ser practicada en
familia disfrutando de una travesía por aguas tranquilas, ó, por quienes
gustan de las emociones fuertes, proporcionadas por cascadas, descensos y
rápidos con mayor grado de dificultad.
HISTORIA
El rafting se desarrolló a partir de los navegantes de rápidos que bajaban
por las pendientes
acuáticas en pequeños botes y balsas. Estas habilidades, que eran necesarias
para los exploradores, cazadores y pescadores, más tarde se convirtieron en
una forma de recreación muy popular en varias regiones de Europa y de los
Estados Unidos.
Las competencias internacionales que surgieron desde 1950 fueron
principalmente dominadas por los europeos.
El rafting en
Chile.
Los ríos de nuestro país son considerados de clase mundial por los fanáticos
de las "aguas blancas". Ideal para la práctica del rafting y el kayac. Los
ríos que más llaman la atención a nivel internacional y nacional son el río
Bío-Bío y el Futaleufú, ambos clase V. Los demás ríos fluctúan entre la
clase III y IV.
Sin embargo, realizar rafting en ríos de aguas más calmadas se está
convirtiendo en una excelente posibilidad para travesías familiares y para
combinar la emoción del descenso por el río con la observación y disfrute de
la belleza natural, de la cual nuestro país es tan pródigo.
CONSIDERACIONES BÁSICAS.
De acuerdo a las características de este deporte, el rafting es practicado
comúnmente a través de una agencia u operador turístico que proporciona todo
el equipo necesario.
Antes de escoger su bajada, revise que el grado de dificultad del río este
de acuerdo a sus expectativas.
Ciertos grados pueden requerir estar en buenas condiciones físicas y
sicológicas, además de ser un buen nadador. Verifique que la agencia u
operador turístico, cuente con guías calificados y que el seguro
proporcionado de accidentes lo cubra completamente esto quiere decir sin
deducibles.
El equipo a usar debe estar en optimas condiciones, los ajustes del chaleco
salvavidas y casco tienen que funcionar en su totalidad, así mismo el tipo
de balsa en la cuál descenderán.
Dependiendo de la dificultad del rio, la agencia u operador turístico
proporcionarán un kayakista de seguridad. (ver reglamentación)
Infórmese sobre el procedimiento de rescate en caso de caer de la balsa.
Escuche cuidadosamente las indicaciones del guía.
EQUIPO
El rafting es una actividad que normalmente se realiza con alguna empresa
que cuenta con el equipo y el personal especializado. El equipo que se usa
normalmente es el siguiente:
Balsa o raft
Remos
Chaleco salvavidas
Casco
Traje de neopreno
Botas de neopreno
Traje de baño o ropa que se pueda mojar
Ropa de recambio
RECOMENDACIONES
Ecológicas
Considerando que el rafting es una actividad que se desarrolla en directo
contacto con la naturaleza, resulta fundamental guardar ciertas normas de
conducta ecológica.
Cuidar la naturaleza. No arrojar basura al río. Guárdela en un lugar seguro
de manera que no se caiga accidentalmente.
Seguridad
Seleccionar una agencia de trayectoria reconocida. Exigir guías calificados
y equipo de seguridad completo.
Clasificación de los
ríos según grado de dificultad
Clase I. Fácil. Corriente rápida con las ondulaciones y olas pequeñas. Pocas
obstrucciones, todas obvias y fácilmente superables con un poco de
entrenamiento. El riesgo para los nadadores es bajo y el auto-rescate es
fácil.
Clase II. Principiante. Rápidos directos con canales anchos y claros que son
evidentes sin necesidad de exploración previa. Se requieren maniobras
ocasionales, pero las rocas y olas de tamaño mediano son fácilmente
superados por remadores entrenados. Escaso peligro para los nadadores y rara
vez r equiere de la ayuda del grupo.
Clase III. Intermedio. Rápidos con olas moderadas e irregulares que pueden
ser difíciles de evitar y que pueden hundir una canoa abierta. Las maniobras
complejas sobre corrientes rápidas y control preciso de la embarcación en
pasos estrechos son necesarias. Olas grandes y coladores (strainers) son
fácilmente evadibles. Exploración previa es recomendable para los
inexpertos. Las lesiones a los nadadores son raras y el auto rescate es
fácil, pero puede requerir asistencia del grupo para evitar largas nadadas.
Clase IV. Avanzado. Rápidos intensos, poderosos pero predecibles que
requieren control preciso de la embarcación en aguas turbulentas.
Dependiendo de las características del río, puede presentar olas grandes y
hoyos inevitables que demandan maniobras rápidas y bajo presión. Salidas
rápidas a los remansos (eddy turns) son necesarias para iniciar maniobras,
explorar los rápidos o descansar. La exploración es necesaria la primera
vez. El riesgo de lesiones a los nadadores es de moderada a alta y las
condiciones del agua hacen el auto rescate muy difícil. La asistencia del
grupo es necesaria y requiere habilidades previamente desarrolladas.
Clase V. Experto. Rápidos extremadamente largos, violentos y sin
obstrucciones que exponen a riesgos sobre el promedio. Las bajadas pueden
contener olas y hoyos grandes e inevitables, caídas empinadas con rutas
exigentes y complejas. Los rápidos pueden continuar largas distancias entre
remansos requiriendo una alto rendimiento físico. La exploración es
obligatoria pero a veces difícil. Nadar es peligroso y el rescate muy
difícil aún para expertos.
Clase VI. Extremo. Un grado más difícil la clase V. Esta clase ejemplifica
los extremos de dificultad, inpredictibilidad y peligro. La consecuencia de
los errores son muy severos y el rescate puede ser imposible. Solo para
equipos expertos, con niveles de agua adecuados y tomando todas las
precauciones. Esta clase no representa bajadas imposibles pero si aquellas
se hacen solo ocasionalmente.
LUGARES.
Entre los lugares más conocidos para la práctica del rafting en Chile
destacan:
Zona Central
Río Maipo: Región Metropolitana, en el sector del Melocotón a 22 kilómetros
del caserío Guayacán.
Durante la primavera y verano. Clase III y IV.
Río Teno: VII Región del Maule. Durante la primavera. Clase III.
Río Maule: VII Región del Maule. Durante la primavera. Clase III.
Río Claro: VII Región del Maule. Ubicado en la Reserva Nacional Radal 7
Tazas. Se caracteriza por los saltos de agua.
Zona Sur
Río Bío-Bío: VIII Región del Bío-Bío. Al sureste de Los Ángeles. Clase V.
Río Trancura: IX Región de La Araucanía. A 14 kilómetros de Pucón. Entre
noviembre y marzo. Clase III y IV.
Río Petrohué: X Región de Los Lagos.
Zona Austral
Río Futaleufú: X Región de Los Lagos. A 155 kilómetros al sureste de Chaitén.
Desde mediados de enero a mediados de marzo. Clase V.
Río Espolón: X Región de Los Lagos. Considerado de entrenamiento para el
Futaleufú.
Río Baker: XI Región de Aysén. A 10 kilómetros al noreste de Cochrane. En
verano. Clase V.
Zona Magallanes
Río Serrano: XII Región de Magallanes y Antártica Chilena. Clase I.
|